La cooperación para el desarrollo como forma de colonialismo


Hola a todos y a todas:

Hoy os traigo una revisión del artículo que publicó el compañero Rafael Carrasco Quesada a través de la «Revista de Información y Debate – Pueblos» publicado el pasado 23 de Octubre del 2008.

En ésta, el autor nos introduce a: «La cooperación para el desarrollo como forma de colonialismo».  Dice así:
«Que gran parte del planeta vive bajo límites intolerables de pobreza es un hecho incuestionable. Pero las soluciones que se proponen en innumerables e interminables congresos mundiales, conferencias internacionales, encuentros en la cumbre, simposios universales, o cualquiera que sea el término mediático del momento, pasan siempre por la imitación e imposición de los modelos europeos, extremadamente dependientes de las «leyes del mercado» y la tecnología, y que supone enormes inversiones (financiadas por organismos internacionales a cambio de cumplir planes neoliberales de reestructuración de la economía) y la implantación de pautas sociales, culturales y de consumo en la mayor parte de los casos alejadas de sus formas de vida tradicionales.«

Totalmente de acuerdo, desde Tidus Coop. hemos visto y redactado como en muchos casos la ayuda no se debería de enfocar en más ayuda o en la imitación del sistema «desarrollado/enriquecido», sino en la reducción del consumo y producción de influencias negativas globales.

(Para más información, entrad en los siguientes enlaces: 

DECRECIMIENTO Y ANTICOOPERACIÓN. ¿AYUDAR AL SUR DECRECIENDO?

¿POR QUÉ TRAS SESENTA AÑOS DE AYUDAS, DE DESARROLLO TECNOLÓGICO Y ECONÓMICO, EL MUNDO NO ESTÁ MEJOR?

¿POR QUÉ AL NORTE LE GUSTA “AYUDAR”? – ¿A QUÉ SE REFIEREN LOS ESTADOS RICOS CUANDO HABLAN DE “COOPERACIÓN”? – LAS 6 GRANDES MOTIVACIONES.

Siguiendo la redacción de nuestro compañero… 

«Las razones por las que todas las soluciones ignorar completamente cualquier otro tipo de medidas y modelos económicos son múltiples (el carácter «natural» de la economía de mercado, la integración del «Tercer Mundo» en las esferas internacionales) pero todas coinciden en usar como prueba argumentativa el «éxito» del modelo en Occidente. Sin embargo, un análisis de la situación no basado en una comunión acrítica con las ideas del libre mercado o los intereses de corporaciones occidentales, apunta a una estrategia clara e intencionada: perpetuar la situación económica creada por el COLONIALISMO, camuflándola bajo la promesa del desarrollo.»

neocolonialismo

Desarrollo: origen y difusión del concepto

«El viejo imperialismo – la explotación para beneficio extranjero no tiene ya cabida en nuestros planes. Lo que pensamos es un programa de desarrollo basado en los conceptos de un trato justo democrático».  En 1949, tan sólo cinco años después de la II Guerra Mundial, el liderazgo norteamericano en todos los ámbitos (político, económico, social y cultural) era indiscutible. Su único competidor posible, Europa, se encontraba desgarrado y empobrecido tras una contienda que ha dejó millones de fallecidos, y gracias a la ayuda norteamericana se preparó la mayor obre de reconstrucción emprendida hasta la fecha. (Si os interesa, tenéis en Tidus Coop «¿Qué es cooperación internacional? Orígen y evolución» para profundizar un poco más).  Fruto de esta situación, los EEUU se sintieron con derecho a reinvindicar su posición como potencia hegemónica, basándose en su papel como defensores de las libertades, contra el recién vencido nazismo, y contra la expansión del bloque comunista. Para consolidar esta hegemonía, se puso en marcha una campaña política global, la idea de desarrollo, con la acepción que hoy se entiende, y que se presentó por primera vez con su nueva forma en el discurso de toma de posesión (subrayo la carga simbólica del momento elegido, en la línea de las más brillantes campañas publicitarias) del presidente norteamericano Harry Truman. Pero el moderno y humanitario concepto supone una evidente continuidad con el sistema de explotación imperante del siglo pasado, ya que en realidad esconde una reformulación de un proyecto occidental de eficacia probada, el colonialismo o el imperialismo, según la terminología marxista.»ddd9f6106c7ea613118938ff18bd9fbf

«Apropiándose de una propuesta política y filosófica marxista, la política norteamericana consigue cambiar la percepción que la mayor parte del planeta posee de sí misma, convirtiéndola de la noche a la mañana en subdesarrollada (es decir, no organizada según el modelo norteamericano capitalista – industrial – democrático – consumista) y presentar su programa hegemónico como un proyecto para dirigirla por el camino de la prosperidad y la libertad. Son claves para la aparición del término, tanto el contexto histórico del momento (La Guerra Fría) como una serie de factores y hechos históricos, antecedentes relevantes en su concepción: la colonización de África en el siglo XIX, los intentos de repulsión del comercio europeo en China y Japón, el industrialismo de principios del siglo XX, o el papel del aparato propagandístico de Hollywood, por citar algunos.»

Contrastando con el artículo de Tidus Coop.  ¿POR QUÉ AL NORTE LE GUSTA “AYUDAR”? – ¿A QUÉ SE REFIEREN LOS ESTADOS RICOS CUANDO HABLAN DE “COOPERACIÓN”? – LAS 6 GRANDES MOTIVACIONES. entendemos que la ayuda y el enfoque de éste se ha convertido en una serie de intereses para seguir manteniendo el sistema opresivo y consumista del que aporta la ayuda. No es de extrañar que coincida perfectamente con las motivaciones de la cooperación que se menciona. Éstas motivaciones son:

  • Formar ALIANZAS GEOESTRATÉGICAS
  • Para ACCEDER A MERCADOS Y A RECURSOS EXTRANJEROS
  • Por buena IMAGEN INTERNACIONAL
  • Por GOBERNABILIDAD
  • Por capitalismo, es decir, para INTEGRAR AL SISTEMA CAPITALISTA INTERNACIONAL
  • Como EFECTO DE LA PRESIÓN CIUDADANA SOLIDARIA.

Y pregunto yo… ¿Dónde está la real capacidad de cooperación y desarrollo?

Siguiendo con nuestro compañero… 

«Este proceso de difusión propagandística convierte el concepto de desarrollo en una verdad de facto, asumida durante décadas como único paradigma de organización y evolución económica. La noción de desarrollo llega de este modo a equipararse al concepto de evolución, e incluso a utilizarse para definir la actividad humana en general.»

La implantación del desarrollo

«A mitad del siglo XX, los comerciantes e inversores europeos podían operar satisfactoriamente dentro del marco político provisto por la mayoría de los Estados indígenas reconstruidos como sus predecesores hubieran querido operar un siglo antes, pero sin tener que hacer frente a los problemas que habían hecho necesario un imperio formal. «El colonialismo imperialista de los siglos XIX y XX, una vez que las economías locales y las sociedades tradicionales se han desmantelado, deja paso a una forma de colonialismo más sutil, menos costoso de mantener a nivel político y militar, más políticamente aceptable y coherente con la defensa a ultranza e la democracia de los países occidentales, y más eficiente para la penetración de los mercados europeos, que cuentan con todas las ventajas en una economía regida por la competencia justa y el mercado libre. Obviamente, son los países con altos niveles de industrialización y producción los más proclives a defender un mercado libre, y a potenciarlo a través del impulso del desarrollo económico. «

2-28-05-north-south

«Este proceso de implantación del modelo de desarrollo se realiza a través de métodos de eficacia probada: destrucción de las economías locales, estrechando al máximo los lazos de dependencia con la antigua metrópolis; favorecimiento de la conversión de élites locales al «desarrollismo», que pasan, convenientemente armadas, a actuar como representantes de las potencias desarrolladoras (los ejemplos son innumerables: Argentina, El Salvador, Chile…); respaldo a golpes de Estado, con el fin de derrocar a gobiernos no favorables, con ayuda de las élites mencionadas anteriormente (tristemente, los ejemplos son también innumerables: Chile, Venezuela, Haití); intervención militar directa, cuando ninguna de las anteriores medidas han funcionado.»

ayuda_humanitaria

«Pero sin duda el método que ejemplifica a este nuevo tipo de colonialismo es el sistema de préstamos con el apelativo de «AYUDA», concedidos a las élites pro-desarrollo cuando llegan al poder, y que a cambio pone completamente a disposicíón de las potencias mercados y recursos naturales y humanos, y que debe ser usado para proyectos que potencien el desarrollo económico, y devuelto en dólares.»

Sin duda alguna, en Tidus Coop. también creemos que el método que mejor ejemplifica el nuevo colonialismo a nombre de ayuda para el desarrollo es la bancarización. (Más información en nuestros artículos:

EL MEJOR CONTROL POLÍTICO DE LA SOCIEDAD: LA BANCARIZACIÓN

LOS MICROCRÉDITOS EN LA COOPERACIÓN Y SU SIMBÓLICO “GESTO DE AYUDA”.

«Como afirma Goldsmith, no hay razones de peso para defender que los préstamos exteriores, incluso a bajo interés, se traduzcan  en crecimiento económico, y mucho menos en erradicación de la pobreza, ni que la deuda pueda pagarse aumentando las exportaciones. Entre los países de reciente industrialización, sólo Corea el Sur aceptó préstamos considerables para su salida del subdesarrollo; sin embargo, países típicamente ejemplificados por su rápido ascenso al «primer mundo», como Taiwán o Singapur, no recurrieron a enormes préstamos internacionales para conseguirlo. 

Gran parte de este dinero usualmente se emplea en comisiones a miembros de las élites (de nuevo, innumerables ejemplo, Saddam, Suharto, Marcos), armamento para mantener la represión, y proyectos, en la mayoría de los casos, inviables, contratados a empresas extranjeras. Muchos de los países que recibieron estos préstamos en los años 70 fueron dictaduras militares, como Filipinas, El Salvador, Chile o Uruguay, préstamos supuestamente destinados al desarrollo pero en su mayor parte fueron utilizados para financiar operaciones de «contrainsurgencia». De esta manera, países ahora democráticos o en proceso de democratización se encuentran en la terrible situación de tener que destinar gran parte de su PIB a devolver la deuda que sus dictadores contrajeron y gastaron en las armas para su represión. Numerosos analistas económicos y políticos utilizan el término «préstamos inmoral» para denominar esta práctica de «ayuda al desarrollo».

«El país receptor suele ver su deuda aumentada hasta el punto de destinar gran parte de su PIB a su pago, y ver su economía intervenida por organismos internacionales al servicio de intereses pro-desarrollo, como el FMI o el Banco Mundial, hasta llegar a la situación de sobreendeudamiento, en la que la deuda de un país sobrepasa su capacidad de pagarla en el futuro. Por cada dólar que se envía en ayuda a África Subsahariana, 1,5 se destina a cubrir el pago de la deuda (Noreen Heertz, The Debt Threat: «How Debt is Destroying the World). La deuda media en Latinoamérica supone el 177% de su producto interior bruto (WEO, 2006)

«Una vez que se ha alcanzado esta situación e sobreendeudamiento, el país endeudado se convierte en una colonia de hechos de los países prestamistas, que exigen concesiones económicas de todo tipo, y someten sus débiles economías a drásticas reconversiones, a cambio de exiguas facilidades en el pago de la deuda. La capacidad de las instituciones financieras globales para imponer fuertes sanciones económicas a los países morosos, aniquilando su única fuente de ingresos (la exportación de materias primas), son motivación más que suficiente para que los países endeudados no se retrasen en el pago de una deuda cuyos intereses ya sobrepasan cualquier capacidad de devolución posible.

La intervención directa de las corporaciones transnacionales, que ejercen el control directo de los recursos en lugar de los Estados nacionales (como en la época del colonialismo formal) elimina cualquier tipo de responsabilidad y transparencia en la gestión de los mismos, al mismo tiempo que evita las contradicciones que supone defender la democracia y la igualdad de los pueblos, mientras se condena a la dependencia y la pobreza a la mayor parte de ellos.

Un factor novedoso es la introducción del elemento humanitario, por el que las ONGs se erigen en intermediarias entre el país receptor y la ayuda internacional, normalmente en el papel de consultores, con salarios desorbitados para el país receptor, y poco conocimiento del terreno y sus idiosincrasias culturales.» –> (NO TODAS LAS ONGs TIENEN ESTE PAPEL TAN DISTANTE A LA REALIDAD, EN CAMBIO, SI ES CIERTO QUE SE HAN OBSERVADOS ONGs QUE FACILITAN LA EXPANSIÓN DEL COLONIALISMO A NOMBRE DE AYUDA PARA EL DESARROLLO)

«De igual modo, las campañas de ayuda humanitaria tras desastres naturales o conflictos bélicos, antes dirigidas por la ONU con ayuda de ONG, son ahora gestionadas por compañías privadas subcontratadas por los países cooperantes. (VÉASE TIPOS DE ANTICOOPERACIÓNBajo la pretensión de reconstruir la zona, la cooperación se transforma rápidamente en una completa reconversión de la economía local, privatizando recursos públicos, y reconstruyendo prácticamente desde cero los países afectados (creando literalmente nuevos territorios) siempre en beneficio de los países «solidarios» o de las corporaciones que estos representan.

Por ejemplo, en la «anticooperación solidaria»:
La anticooperación solidaria representa el conjunto de aquellas actuaciones catalogadas de ayuda internacional o cooperación al desarrollo, determinadas por actores del Norte (agencias estatales, ONG, fundaciones empresariales, etc.) y cuyos resultados sean infaustos para las poblaciones del Sur y su bien vivir.

Shalmali Guttal, un investigador de Bangalore que doblemoralcaviar1trabaja para la ONG Focus on the Global South comenta: «Antes teníamos colonialismo vulgar. Ahora tenemos este colonialismo sofisticado, que ellos llaman reconstrucción» [5]. Naomi Klein llama a esta nueva estrategia «capitalismo de desastre».

«Los casos son tan numerosos como recientes: Afganistán, Irak, Haití, los afectados por el tsunami de 2005, como Sri Lanka o Tailandia… y no sólo afecta a los países subdesarrollados, como el caso del huracán Katrina en EE UU.

Durante la campaña de ayuda humanitaria a los afectados por las inundaciones en Myanmar, y ante la resistencia de la Junta Militar a permitir la entrada a los cooperantes internacionales, la presión internacional fue escalando exponencialmente hasta el punto de conjugar la idea de una intervención militar «justificada» en el país. El hecho de que Myanmar sea la última zona del sudeste asiático en la que las corporaciones no campan a sus anchas es sin duda una mera coincidencia.

La conclusión es simple: en cualquiera de sus nuevas formulaciones, el desarrollo es una forma de colonialismo, ya que comparte sus objetivos y métodos, implementado por compañías multinacionales, elites locales e instituciones globales opacas y no democráticas como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, e impuesto, si es necesario, por la fuerza de las armas. Un análisis comparativo de un número significativo de actuaciones específicas de ambos sistemas de control económico en países en vías de desarrollo debería arrojar evidencia más que suficiente para establecer la validez de esta afirmación.»

Muchas Gracias a: Rafael Carrasco; diseñador web y profesional en Humanidades por la Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla. Este artículo fue publicado originalmente en la versión escrita de la Revista Pueblos en su número 34, de Septiembre de 2008.

Desde Tidus Coop. concluimos con que:

«NINGÚN PAÍS NI SOCIEDAD ES POBRE. NOS EMPOBRECEN SISTEMAS OPRESORES»
TIDUS COOP.

asinoscolonizaron

Un comentario el “La cooperación para el desarrollo como forma de colonialismo

  1. Pingback: La Planificación de proyectos para la Cooperación Internacional. | Tidus Coop.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: