El municipalismo… ¿un factor de cambio social para la cooperación?


Como ya hemos visto en otras entradas, existen muchos tipos de cooperación en relación a los muchos tipos de sociedades existentes (Véase aquí para saber más: TIPOS DE COOPERACIÓN) y sí, cada una de éstas tienen diferentes visiones y enfoques para las intervenciones de desarrollo.

Aunque desde Tidus Coop. apoyamos la finalidad de una sociedad anarquista, es muy flexible los procesos a seguir para llegar a un empoderamiento comunitario a través de la organización civil y desvincularnos así de sistemas de control cerrado.

Es por ello, que en este artículo, vamos a introducirnos en el «Municipalismo para la Cooperación».

Empecemos con una simple revisión en cuanto a  ¿Qué es el Municipio?

«El municipio es el conjunto de habitantes que viven en un mismo término jurisdiccional, el cual está regido por un ayuntamiento.»

Desde una visión que garantice un desarrollo comunitario ¿es el municipio un perfecto ámbito de trabajo? 

Para empezar un proceso de cooperación en un municipio, es imprescindible observar el nivel de trabajo en red creada desde, por y para la comunidad. Dado que la investigación social previa a cualquier intervención es imprescindible para asegurar una intervención responsable.1472_lucha_popular

Por ejemplo, en las pequeñas comunidades, se constituyen la base primaria de la convivencia después de la familia. Y es aquí exactamente donde se desarrollan las relaciones de vecindario, culturales, asociativas, y a menudo laborales.  En cambio, en las ciudades y pueblos grandes, estas relaciones primarias se desarrollan en los barrios, pero la suma de ellos conforma ese espacio al que llamamos administrativamente «municipio».

Estas agrupaciones municipales que se crean a través de las relaciones vecinales, facilitan el contacto directo entre sus habitantes y establecen las relaciones positivas que dan paso a iniciativas comunitarias, como organizaciones y/o colectivos que actúan en los representativos ámbitos de convivencia para promover un desarrollo seguro.

A nivel local, los ayuntamientos suministran a los ciudadanos y ciudadanas varios bienes y servicios municipales públicos. Y, la calidad o eficacia de éstos dependen en alto grado de la buena o mala gestión de las autoridades municipales.

«Allá donde la gestión se inclina más a favorecer la población, la calidad de vida de la misma mejora; allá donde se hace a favor de los poderes locales o externos al municipio, seguramente deja bastante que desear o puede ser mala»

poder2bde2bsimplificar2blas2bcosas-2buna2bguicc81a2bdel2bgobierno2bpara2bdesarrollar2bpresupuestos2bciudadanos2b7c2brendiciocc81n2bde2bcuentase2809d

Es por ello, que es tan importante la conciencia de desarrollo comunitario en los núcleos de gestión… y por ello los y las profesionales de la cooperación se han cuestionado que:

¿Y si la cooperación internacional entrara directamente en estos núcleos de gestión y dirección para intervenir en los procesos de desarrollo? 

Por ello, debido a su papel crucial como espacio de convivencia ya establecido, es se considera que el municipio puede convertirse en el ámbito de partida, un lugar de arranque, desde donde los sujetos sociales pueden comenzar el proceso de transformación hacia una sociedad alternativa (sin clases, antijerárquica, antipatriarcal y antimilitarista)

Conocemos entonces el municipalismo como un ámbito de actuación donde se puede iniciar el proceso de transformación de la sociedad con cooperación. 

¿ES EL MUNICIPALISMO UN FACTOR DE TRANSFORMACIÓN SOCIAL?

No es la primera vez en la historia en la que se ha fijado el ámbito municipal como un espacio de inicio de procesos de transformación. Existen varias propuestas de municipalismo que pretenden ser modelos de sociedad alternativa al capitalismo, entre las cuales destacan el socialismo y/o el libertario.

El municipalismo facilita y constituye un proceso, con sus sujetos, sus instrumentos y su matriz comunal como criterio de orientación, para avanzar hacia las alternativas.

Como ya hemos explicado arriba y en contraste a la actualidad, en las sociedades actuales los ayuntamientos son los órganos de gestión de estos municipios, que están en manos de personas electas, de carácter representativo.
Y se considera, por el contrario, que teniendo en cuenta la importancia que ocupan tales bienes públicos en la satisfacción de las necesidades materiales y culturales, no es posible dejar en manos de unos pocos la administración de la riqueza colectiva. 

El proceso del Municipalismo como transformación social, plantea un proceso por medio del cual se inicien intervenciones alternativas al habitual, procesos para recuperar y convertir en riqueza comunitaria los recursos productivos existentes, tanto en manos públicas como privadas, y que en este caso, el Ayuntamiento pueda ser un instrumento útil para obtener la gestión directa y horizontal de la riqueza producida de forma colectiva.

Sin duda, para ello requiere la transformación de las autoridades municipales en partes importantes de los sujetos sociales promotores del cambio. Pero su carácter, composición y actuación serán en la mayoría de los casos muy distintos a los de las instituciones municipales actuales.

El municipalismo puede ser importante en los procesos anticapitalistas porque supone un espacio básico donde se tiene que dar:

  1. El choque entre el capitalismo como sistema y los gérmenes de su modelo.
  2. La sustitución entre las formas de gobierno (de la existente y la representativa por la alternativa, participativa y horizontal)
  3. La organización de la insurrección por la múltiple presencia de los sujetos sociales que han de asumir el diseño de los procesos y la transformación de esta sociedad.

Será esta filosofía la que oriente el proceso de cambio, desde la situación de partida en la que se encuentra jurídicamente la municipalidad hoy, hasta su final transformación en una sociedad comunitaria. Así mismo, servirá de orientación para que las políticas e instrumentos específicos que se propongan durante dicho proceso no se alejen de la misma.
Posiblemente este proceso contenga una fuerte «dosis» de utopía, en cambio es un desafío a los poderes del sistema, y se ha de entender como un proceso abierto, dejando a cada sujeto social decidir que camino quiere seguir.

FASES DEL PROCESO MUNICIPALISTA – ¿DÓNDE ENTRA LA COOPERACIÓN?

El proceso municipalista contempla dos fases:

  • Primera, dentro del capitalismo, que está dividida a su vez en a) el municipalismo de mercado, en la que domina el sector privado; y b) el municipalismo de servicios públicos ( o Estado del Bienestar), en la que domina el sector público, representado por el gobierno municipal (ayuntamiento).
  • La segunda fase, será considerada como el período de transición entre la fase capitalista y el desarrollo de las condiciones para el paso de la propiedad pública a la propiedad comunitaria, donde la actividad municipal y el sector público se conviertan en elementos dominantes.

De una forma más detallada:

  • En la etapa de mercado, o dominio del sector privado, que es la situación actual, por el lado de los bienes privados, es bien sabido que quién no tiene recursos (dinero), se queda sin ellos; por el lado de los bienes públicos, lo que está sucediendo ahora es la privatización de los bienes públicos, que son convertidos en mercancías, con la pérdida de los derechos ciudadanos adquiridos a lo largo de las luchas en las sociedades clasistas. Los bienes del sector público pasan a ser gestionados por intereses privados. Es imprescindible revertir esta evolución.
  • En la etapa del municipalismo de servicios públicos, el Ayuntamiento se iría constituyendo en gestor y proveedor de la mayoría de los servicios en el municipio. Bien recuperando sus atribuciones pasadas o absorbiendo nuevos ámbitos, se avanzaría hacia la reconversión de la mayoría del sector privado en público. Vuelta a los derechos, a la gestión ciudadana del Municipio desde el Ayuntamiento, con un mayor control de los recursos públicos. En esta etapa, los ciudadanos pueden disfrutar de los mismos, aunque no dispongan de poder adquisitivo. Es obvio que esta etapa requiere simultáneamente una transformación profunda del carácter y formas de gestión de las autoridades municipales, como ya se ha anticipado.
  • En la fase de transición hacia el «comunalismo» (control comunitario), o período en que el que el sector comunitario va siendo dominante, se comienza a conformar la sociedad comunitaria, punto de llegada, donde todos los recursos serán de propiedad comunitaria, así como el uso-fructo de los servicios y mercancías que generen estos recursos. Asimismo la gestión municipal será ampliamente participativa y asamblearia. A partir de esta etapa, sólo existirán los bienes privados considerados como riqueza no productiva y dedicados al consumo personal.

Procesos + sujetos sociales + instrumentos = BIENVENIDA A LA COOPERACIÓN.

Todo proceso está compuesto por unos sujetos sociales, unas políticas, unas medidas y unos instrumentos.

A efectos prácticos, vamos a considerar que las políticas y las medidas son todas ellas refundidas en instrumentos.  Éstos también los clasificaremos en dos tipos: débiles y fuertes.

A los sujetos, los procesos y los instrumentos les podemos aplicar el criterio crítico, o esquema normativo para determinar la sensibilidad de santicapitalismou oposición al capitalismo (¿Débil o fuerte?.

  • Todo cambio social debe arrancar desde abajo. Esto quiere decir que todo proceso de transformación social ha de estar caracterizado por la movilización de la participación ciudadana, por los movimientos sociales y su organización civil.
  • En los procesos de cambio, la asamblea constituirá el órgano de decisión y gestión. Como ya hemos visto con el tema de las relaciones comunitarias)
  • Con objeto de iniciar los fundamentos que servirán de experiencia para la sociedad futura se habrá de comenzar a experimentar con distintas formas de organización (unidades de producción, consumo municipal…) en la base de los ámbitos de autonomía colectiva.
  • El sujeto social activo está formado por aquellos:
    a) colectivos que no aceptan la sociedad capitalista (anti-sistema o anti-capitalistas).
    b) los ámbitos en los que se organizan las actividades en contra del capitalismo.

En ocasiones hay entidades que se presentan así mismas como alternativas, pero una organización, por muy radical que sea, nunca es una alternativa al sistema capitalista, sino el agente que propone, defiende y trabaja por dicha alternativa.

En cuanto la distinción entre instrumentos fuertes y débiles, son aquellas que van más directamente contra el sistema capitalista y pretenden establecer formas sociales alternativas y los que facilitan la legitimación del capitalismo y facilitan su reproducción.

Y es en este exacto punto, en el que la cooperación toma un papel importante para potenciar estos procesos y propuestas de sistemas operativos de transformación. 

Una propuesta de sistema operativo de transformación

El proceso de transformación que se propone a través de (SEMINARITAIFA) puede iniciarse de muy diversas maneras. A continuación se señala una forma específica, en cambio no significa que no haya otras formas que puedan ser diseñadas por los mismos sujetos sociales para la actuación en el ámbito municipal.

COOPERACIÓN EN LA ACTIVIDAD ECONÓMICA A TRAVÉS DEL MUNICIPALISMO

En el sistema actual todo se obtiene a través de la iniciativa privada y el mercado. Por el contrario, uno de los elementos ideológicos para orientar la acción municipal es impulsar y consolidar el criterio soberano de la acción municipal. Entendiendo por tal, que todos los servicios básicos de la comunidad estén municipalizados, se transformen en servicios de índole pública y se financien a través del erario municipal.

En el proceso municipalista, el comienzo del proceso de transformación podría iniciarse con la recuperación gradual para el ámbito público de la provisión de los servicios básicos para la población, mediante el establecimiento de nuevas empresas municipales, o restableciendo otras desaparecidas, dedicadas a la producción y aprovisionamiento de dichos servicios.

En definitiva, el empoderamiento y organización civil para su propia autogestión.

Esto aseguraría la provisión de los servicios básicos a toda la población.

A corto plazo, algunos de estos servicios pueden ser gestionados por empresas mixtas, en las cuales la propiedad es pública pero la actividad productiva puede ser realizada por personal de entidades organizadas bajo el criterio de la economía social.)
Este sistema de actuación permite y obliga a la implicación directa del Ayuntamiento en la organización y la gestión de la producción y la provisión de los servicios a la población y en consecuencia, la implicación directa de la cooperación para las decisiones en cuanto a planteamientos de intervención y decisión..

Es por ello, que finalmente se observaría que los fondos municipales tendrían que ser gestionados teniendo en cuenta todos estos elementos, por lo que seguramente se requerirá una mayor disposición de fondos públicos.

A medio y largo plazo, se habría de ir ampliando la gestión municipal hacia la producción y los servicios que permanecen en manos de las empresas privadas, expandiendo su ámbito de acción e influencia hacia los demás sectores relacionados con las actividades productivas y económicas de todo tipo, bien directamente por la producción pública o por medio la economía social hasta llegar a la sociedad comunitaria.

COOPERACIÓN EN EL SISTEMA DE GESTIÓN MUNICIPAL A TRAVÉS DEL MUNICIPALISMO


Para hacer posible este proceso, los sujetos sociales a través de su acción reivindicativa y transformadora, tendrán que ir logrando la evolución profunda del carácter de las autoridades municipales, que, serán transformadas por la actuación de los sujetos sociales y, a su vez, simultáneamente, habrán de estimular y desarrollar el proceso de transformación social.

La gestión de carácter representativo que actualmente tiene el Ayuntamiento ha de ir perdiendo peso para ir dando paso a la participación, la gestión y el seguimiento ciudadano en forma de asambleas que habrá de llegar a constituir la forma básica de decisión popular.

Mientras dure la versión representativa, tanto el alcalde como los ediles no podrán ser reelegidos para sucesivas legislaturas. La gestión colegiada basará su trabajo en las funciones necesarias a desempeñar y no en el concepto de cargo, de forma que han de desaparecer los cargos de alcalde, tenientes de alcalde, secretarios, etc., que tanto poder personal e institucional contienen en ellos mismos. Por tanto, en el municipalismo, debe avanzarse gradualmente hacia la práctica de diluir el poder en las instituciones municipales, y mucho más todavía el que ostenten personas concretas a favor de las decisiones colectivas que respondan a prácticas asamblearias. Tanto en el ámbito de la actividad económica como en el de la gestión municipal puede ser útil la conexión entre experiencias similares a través de todo tipo de redes sociales, por lo que se habrán de explorar todo tipo de posibilidades en este contexto.

La expansión del sistema municipalista como aquí se refleja en muchos municipios conduciría a la transformación de amplios territorios de la sociedad en sociedades comunales, y con su generalización se llegaría a la transformación del conjunto de la sociedad en una sociedad genuinamente alternativa.

Para concluir, no olvidemos que dentro del mundo de la Cooperación Internacional, los procesos de municipalismo por ejemplo, obtienen un papel fundamental para afrontar los retos de desarrollo en Centroamérica bajo el apoyo de AECID.

Y que ha sido un factor tan positivo que el Fondo de Cooperación Municipal (FCM) facilita y potencia estas intervenciones con beneficios y subvenciones económicas para su desarrollo.

En cambio, siempre será imprescindible en los procesos de transformación su desvinculación con sistemas opresores.

TEXTO DE REFERENCIA: «El Municipalismo. Cambiar el poder municipal para mejorar nuestras vidas y transformar la sociedad»

NINGÚN PAÍS NI SOCIEDAD ES POBRE. NOS EMPOBRECEN SISTEMAS OPRESORES.
TIDUS COOP.

 

4 comentarios el “El municipalismo… ¿un factor de cambio social para la cooperación?

  1. Pingback: ¿Qué son los fondos de cooperación? | Tidus Coop.

  2. Pingback: 8 Fondos Españoles de Cooperación y Solidaridad. | Tidus Coop.

  3. Me gustaría leer sobre la municipalidad y el verdadero poder del pueblo. Gracias y les reitero mis felicitaciones por los buenos artículos que debemos empoderar-los en los pueblos y comunidades latinoamericanas para que los países se unan desde los pueblos y no desde los gobiernos quienes no los representan.

    Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: